POLICIA NACIONAL DE HONDURAS

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Policía Fronteriza e INTERPOL capturan en Omoa a presunto violador de menor que permaneció 15 años oculto en México

Lo esperaban en Honduras

  • ​La detención se produjo en el Punto de Control Fronterizo Integrado Corinto, Omoa, donde el hombre de 38 años fue identificado al cotejar sus datos
  • La orden fue emitida por el delito de estupro en 2010, figura legal que hoy se subsume en violación

Omoa, Cortés. 16 de octubre de 2025 | La Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF), y su Grupo de Operaciones Especiales Tácticas (GOET) en coordinación de la Oficina Central Nacional INTERPOL-Honduras, ejecutó una operación de alto impacto en la frontera norte del país, que culminó con la detención de un ciudadano hondureño deportado desde México, sobre quien pesaba una orden judicial por el delito de estupro en perjuicio de una menor de edad.

La captura en el punto fronterizo

El hecho se registró en la aldea Milla 4, área adyacente al Punto de Control Fronterizo Integrado de Corinto, cuando los agentes fronterizos realizaban el proceso rutinario de identificación y verificación de antecedentes a ciudadanos hondureños retornados.

Durante el protocolo de revisión, el sistema nacional de seguridad emitió una alerta prioritaria, confirmando que el sujeto —un hombre de 38 años, originario de Santa Bárbara y residente en Puerto Cortés— tenía una orden de captura vigente desde el 24 de mayo de 2010, emitida por el Juzgado de Letras Seccional de Puerto Cortés.

Un delito del pasado que no prescribió

La acusación judicial señala al detenido como presunto responsable del delito de estupro, una figura penal que, en el marco legal vigente de aquel año, sancionaba el acceso carnal con una menor de edad (entre 12 y 18 años) valiéndose de una posición de confianza, influencia o poder.

Aunque este delito fue posteriormente reformado y absorbido en las actuales tipificaciones de violación y abuso sexual, la orden judicial conserva su vigencia y fuerza legal, motivo por el cual el individuo deberá responder ante la justicia hondureña por los hechos cometidos hace más de una década.

Tras confirmar la autenticidad de la orden judicial, procedió a la captura de manera inmediata y sin incidentes.

Posteriormente, el detenido fue informado de sus derechos y trasladado bajo estrictas medidas de seguridad hacia la sede judicial de Puerto Cortés, donde enfrentará su proceso penal.

La intervención, descrita por las autoridades como “un ejemplo de vigilancia estratégica y coordinación interinstitucional”, refleja el compromiso de la Policía Nacional con la aplicación efectiva de la ley, incluso cuando los años intentan borrar las huellas de un crimen.

La Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos reitera su compromiso con la seguridad y la protección de la población, especialmente de los grupos vulnerables, manteniendo una vigilancia estricta en las zonas fronterizas para garantizar que la ley se aplique sin distinción y que quienes intenten evadir la justicia sean debidamente capturados.