Personal de la UNPH asiste con éxito el nacimiento de un bebé durante una emergencia en la carretera

Acción inmediata
- Participaron también en el parto los Aspirantes a Agentes de Policía del ITP que realizan práctica profesional supervisada
Tegucigalpa. 7 de agosto, 2026. Lo que inició como una mañana de un operativo de rutina se convirtió en un momento que marcó una nueva vida; gracias a la rápida reacción, el profesionalismo y el compromiso de miembros de la Universidad Nacional de la Policía de Honduras (UNPH), un bebé nació sano y salvo en plena vía pública, antes de que pudiera llegar a un centro hospitalario.
A las 6:10 de la mañana, a la altura de la gasolinera Texaco, en la entrada a la colonia Calpules, el conductor del taxi número 1023, Elvin Sabala, solicitó ayuda desesperadamente al personal de la UNPH.
En el interior del vehículo viajaba la futura madre, de 34 años, quien se encontraba en trabajo de parto avanzado, acompañada por un familiar.
Al evaluar la situación, los funcionarios confirmaron que el nacimiento era inminente; sin perder tiempo, el Clase I de Policía Christian Estrada, con el apoyo de la Aspirante a Agente de Policía Jeymy Hernández, brindó asistencia inmediata para culminar el parto de forma segura.
Tras el nacimiento, el recién nacido fue cuidadosamente abrigado con las cobijas proporcionadas por sus familiares; posteriormente, se le colocó en una posición adecuada para facilitar la expulsión de líquidos de la cavidad bucal y, una vez estabilizado, fue colocado sobre el pecho de su madre, permitiendo el primer contacto entre ambos, un momento lleno de emoción y esperanza.
Minutos después llegó una unidad del Sistema Nacional de Emergencias 911, cuyos paramédicos realizaron la valoración médica de la madre y del bebé, confirmando que el recién nacido presentaba buenos signos vitales y una evolución favorable. Ambos fueron trasladados a un centro asistencial para recibir atención especializada.
En esta acción también participaron los aspirantes a policía Manfred Castillo y Fernando Solórzano, quienes colaboraron durante la emergencia, demostrando el espíritu de servicio y la preparación que distingue a quienes se forman en el Instituto Técnico Policial de la UNPH.
Este hecho refleja que la vocación policial va más allá de la seguridad ciudadana: también significa brindar auxilio cuando la vida más lo necesita. La oportuna intervención del personal de la UNPH permitió que una nueva historia comenzara de la mejor manera, reafirmando el compromiso institucional.





